The Canadian Rockies
Empieza una viaje en furgoneta a través de uno de los países más grandes del planeta. Nomás de Vancouver a Toronto son más de 4.000 km, y apenas se asoma a el lado este del país. Si no fuere cuestión de tiempo iría hasta el final.
Las Rocky Mountains se empiezan a asomar a medida que nos adentramos en Revelstoke. Después de pasar Kamloops y el valle Okanagan, el clima desiértico queda atrás y se siente ese aire fresco de nieve. Hemos dormido un par de noches en Golden, hasta formar todo el equipo de viaje. Maja (Dinamarca), Tom (Inglaterra), Dustin y Cody (New Brunswick) y yo (España). Nos hemos alojado en una gigantesca casa de turismo rural, donde hemos comido posiblement la mejor comida de los últimos 9 meses y hemos bebido vino casero por doquier.
En los siguientes días hemos llegado a Banff (Be Aware, nothing for free), aunqué nuestra especialidad es eso, y gracias a una amiga subimos a Sulphur Mountain gratis y una excursión a los glaciares para todos valorada en 700$. Mientrastanto recolectar un cuatro duros tocando la guitarra no parece ser el estilo de una de las ciudades más caras de las Rockies. Supongo que a la gente que se gasta un dineral en comidas pijas no les sobran cuatro monedas para 5 chicos jóvenes mal afeitados. Pero al menos las montañas, con sus picos nevados en pleno junio, y sus formas caprichosas en formas de Us y As nos rodean. La vista es espectacular. Mientrastanto cocinamos en pequeñas hogueras improvizadas en medio de la montaña...